ADIÓS AL SEMI-COMUNISMO

ADIÓS AL SEMI-COMUNISMO

14,96 €
IVA incluido
Disponible en 3-4 días
Editorial:
ULTIMA LINEA
Año de edición:
Materia
Ciencias Políticas Obras Generales
ISBN:
978-84-16159-08-6
Páginas:
124
Encuadernación:
Otros
Colección:
ENSAYO
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La crisis del año 29 en EE.UU duró trece años. Sólo en 1942 se restauró el nivel productivo anterior a la crisis. ¿Gracias a las recetas de Keynes, o gracias a que una economía de guerra genera empleo para todo el mundo?
Según Ludwig von Mises y Friedrich Hayek, los dos más ilustres representantes de la llamada Escuela Austriaca, Keynes estaba completamente equivocado. El dinero creado ex novo por los gobiernos, o el falso ahorro sin esfuerzo previo, sólo puede crear estancamiento, o stagflation.
La actual crisis podría darnos la solución, si no interfiere una Tercera Guerra Mundial. Llevamos seis años. En España por ejemplo, Mariano Rajoy ha logrado que no quiebre el Estado español. Pero el desempleo masivo de casi cinco millones apenas disminuye.
¿Cuántos años harán falta todavía para convencernos de que hay que renunciar a Keynes?
Méndez se apoya en brillantes economistas como Jesús Huerta de Soto y Juan Ramón Rallo, que continúan actualmente en España la tradición austriaca. Pero no se queda ahí. Intenta ir más lejos. No es el caso solamente de abandonar para siempre las falaces recetas de Keynes. El keynesianismo ha creado un problema social de mayor calado que el meramente económico. Con la excusa de Keynes los políticos han sido investidos nada menos que como los gestores exclusivos de la macroeconomía.
¿Y cómo lo hacen? ¿Cómo gestionan el dinero público? Los escandalosos casos de corrupción en España han puesto en el candelero esta cuestión. ¿Están los políticos capacitados para tomar las grandes decisiones macroeconómicas?
No se trata sólo de que muchos sean corruptos, sino de que todos, aunque fueran honestos, no se juegan su dinero, sino que manejan el dinero de los demás. No deciden o actúan con la cautela del empresario, y hasta de la persona corriente, que procura ser prudente con los gastos que hace. Por eso es tan fácil para los políticos incurrir en déficit y endeudar al país entero. Sólo está en juego el dinero de los ciudadanos, no el dinero privado de la casta política. En el fondo ésta fue la crítica más profunda de von Mises y Hayek, no sólo a Keynes y los keynesianos, sino a toda mentalidad socializante o antiliberal.
Tomando como ejemplo el caso de España, Méndez hace concretas propuestas al respecto. Pero aconseja no quedarse en el ejemplo. Las propuestas como tales tienen un alcance universal.