LA VELOCIDAD DE LA OSCURIDAD

LA VELOCIDAD DE LA OSCURIDAD

15,00 €
IVA incluido
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Editorial:
ANTONIO MACHADO LIBROS
A√Īo de edici√≥n:
Materia
Cuentos / Relatos
ISBN:
978-84-7774-483-2
P√°ginas:
112
Encuadernación:
CUARTO - RUSTICA

Los once cuentos que forman este libro, mi particular forma de describir ¬ęla velocidad de la oscuridad¬Ľ, hablan, en su mayor√≠a, sobre los obst√°culos en la ni√Īez. Algunos obst√°culos son peque√Īos y casi imperceptibles para el propio protagonista, y otros, tan enormes que est√°n a la vista de todos y ralentizan el crecimiento hacia la vida adulta. Todos ellos emergen de alg√ļn recuerdo que oscurece la infancia y que va en busca de la luz, que es el deseo m√°s secreto de toda oscuridad.
La velocidad de esta oscuridad anhelante es lenta, al contrario que la velocidad de la luz, su gemela opuesta, que en un instante acelera la plenitud de todos los seres vivos. Igual que la luz inunda de inmediato una vida, la oxigena y la vuelve alegre, un rayo de oscuridad recibido en alg√ļn momento de la infancia suspende el crecimiento, enrarece el ambiente durante mucho tiempo y convierte el mandato biol√≥gico de vivir en la necesidad psicol√≥gica de sobrevivir. As√≠, crecer, avanzar, se vuelve lento, dif√≠cil, y a veces imposible, y de eso adolecen los personajes de mis cuentos.
De eso y de soledad, porque quien crece a la velocidad de la oscuridad se siente solo, aunque no lo est√©. En ese espacio-tiempo les resulta dif√≠cil distinguir a los que est√°n a su lado. Son los susurros y la respiraci√≥n cercana de los que est√°n junto a ellos, agazapados en la mancha oscura, los que les hacen ver, aunque sea a√Īos despu√©s, que sin ellos saberlo s√≠ estuvieron acompa√Īados.
El n√ļmero de cuentos es once, un n√ļmero impar y, por ello, condenado a no hermanarse con ning√ļn otro n√ļmero, a no compartir su ADN, circunstancia que lo individualiza y distingue del resto.
Los personajes de estos once relatos, la mayor√≠a femeninos, est√°n unidos por ese rayo de oscuridad que, en alg√ļn momento de su desarrollo personal, los alcanz√≥. A alguno de ellos, ese rel√°mpago de oscuridad se lo lanz√≥ uno de esos ¬ędioses¬Ľ que nos rodean en la ni√Īez: un abuelo maltratador, una madre desentendida, una bisabuela que arrastra una vida fantasmal, un marido incompetente? Otros, se tropezaron con la oscuridad por pura mala suerte: la muerte o enfermedad de sus padres, la migraci√≥n malograda, unas capacidades intelectuales o unos rasgos f√≠sicos al margen de la normalidad. Unos, los que m√°s, finalmente alcanzan la luz, de la forma m√°s simple que pudieran imaginar; pero otros, se quedan sumergidos para siempre en la oscuridad.