CRIMEN E ILUSIÓN

CRIMEN E ILUSIÓN

EL ARTE DE LA VERDAD EN EL SIGLO DE ORO

38,00 €
IVA incluido
Disponible en 48h
Editorial:
MARCIAL PONS HISTORIA
Año de edición:
ISBN:
978-84-16662-19-7
Páginas:
472
Encuadernación:
Rústica
Colección:
HISTORIA
38,00 €
IVA incluido
Disponible en 48h

El arte español del Siglo de Oro -afirma una tradición historiográfica ya centenaria- puso la imitación del natural al servicio de la religión. Su exacerbado naturalismo es el resultado de la apasionada fe de aquel lugar en aquella época. Crimen e Ilusión defiende lo contrario: sostiene que el problema fundamental de los artistas del Barroco español no era la imitación, sino la verdad, y que una parte, tal vez la mejor parte, de la imaginería de nuestro Barroco se entiende mejor como un complejo ejercicio destinado a disipar las dudas de sus espectadores. Sobre el horizonte de un emergente empirismo, los artistas crearon sus imágenes como evidencias, como argumentos para creer. Crimen e ilusión aborda este aspecto judicial o forense de las imágenes de la Alta Edad Moderna en el interior de un triángulo político, religioso y científico. Por último, explora la reflexión escéptica de pintores y escultores ante el problemático vínculo que liga a las artes figurativas con la verdad.

El arte español del Siglo de Oro -afirma una tradición historiográfica ya centenaria- puso la imitación del natural al servicio de la religión. Su exacerbado naturalismo es el resultado de la apasionada fe de aquel lugar en aquella época. Crimen e Ilusión defiende lo contrario: sostiene que el problema fundamental de los artistas del Barroco español no era la imitación, sino la verdad, y que una parte, tal vez la mejor parte, de la imaginería de nuestro Barroco se entiende mejor como un complejo ejercicio destinado a disipar las dudas de sus espectadores. Sobre el horizonte de un emergente empirismo, los artistas crearon sus imágenes como evidencias, como argumentos para creer. Crimen e ilusión aborda este aspecto judicial o forense de las imágenes de la Alta Edad Moderna en el interior de un triángulo político, religioso y científico. Por último, explora la reflexión escéptica de pintores y escultores ante el problemático vínculo que liga a las artes figurativas con la verdad.