A Sofía la secuestra un gigante muy especial, no come "guisantes humanos" y resulta ser un malhablado. Los primeros momentos de terror se convertirán, más tarde, en complicidad cuando tengan que salvar a la reina de Inglaterra de otros gigantes mucho más terroríficos, dispuestos a destruir el país de la niebla. La mezcla de terror y humor en el uso del lenguaje hacen de este relato una obra imprescindible en cualquier biblioteca.
Aquella noche, Sofía no podía dormir, se lo impedía la luz de la luna que entraba en en dormitorio. Saltó de la cama para cerrar las cortinas. Entonces vio horrorizada cómo un gigante se acercaba por la calle: el Gran Gigante Bonachón entra por la ventana del orfanato, envuelve a la pequeña Sofía en una sábana y se la lleva al país de los gigantes. Pero en esas tierras viven también gigantes malos. Sofía y el Gran Gigante Bonachón tendrán que hacerles frente a todos. Eso sí, con la ayuda de la reina de Inglaterra.