LA CABEZA DE LA GORGONA

LA CABEZA DE LA GORGONA

Y OTRAS TRANSFORMACIONES TERRORÍFICAS

25,00 €
IVA incluido
Disponible en 48h
Editorial:
VALDEMAR EDITORIAL
Año de edición:
Materia
Novela Negra y Terror
ISBN:
978-84-7702-697-6
Páginas:
496
Encuadernación:
Cartoné
Colección:
GOTICA
25,00 €
IVA incluido
Disponible en 48h

Antología de cuentos de horror que descubre la fascinación del hombre por los monstruos. Hombres-lobo, mujeres-pantera y mujeres-serpiente, alienígenas agresivos y polimorfos, brillantes científicos convertidos en mosca y gente poseída por el Demonio.

LEER UN FRAGMENTO





Una bella muchacha que se transforma en una decrépita

momia egipcia, una madre rechazada por la sociedad

que alumbra hijos deformes y los vende a los "freakshows",

el atroz descubrimiento de que la Gorgona existe...

Hombres-lobo, mujeres-pantera y mujeres-serpiente,

alienígenas agresivos y polimorfos, brillantes científicos

convertidos en mosca y gente poseída por el Demonio...

Estos y otros pesadillescos engendros son los protagonistas de

La cabeza de la Gorgona y otras transformaciones terroríficas,

una antología de cuentos de horror que descubre la fascinación

del hombre por los monstruos. Si en la actualidad la teratología

-literalmente, «la ciencia de los monstruos»- ha demostrado

que las alteraciones/deformaciones del cuerpo humano

son resultado de sus errores genéticos, de la variedad

de sus mutaciones, en la antigüedad el monstruo era

el contravalor de la vida. Rezumaba negativismo, era una cosa

demoníaca, un atentado al Orden, que ponía en cuestión todo aquello que se consideraba «normal». Los relatos de autores

como Louisa May Alcott, Guy de Maupassant, J.D. Beresford,

John W. Campbell Jr., Val Lewton, George Langelaan,

Joseph Payne Brennan, Vicente Muñoz Puelles

o José María Latorre inciden en esta idea, pero aportan

además su peculiar visión dramática, poética, en torno

a cuestiones ligadas a la monstruosidad. Es decir, exploran

los oscuros márgenes de lo que es humano, convirtiendo

a sus monstruos en aquello de nosotros mismos

que no queremos aceptar, que no deseamos ver.