La costa australiana es el escenario de esta nueva entrega de las aventuras del capitán Jack Aubrey y el espía Stephen Maturin, en la que, tras naufragar en una isla desierta, la tripulación de la Diane es asaltada por un grupo de feroces piratas malayos; consiguen escapar y hacerse con una maltrecha goleta con la que deberán enfrentarse a la Cornelie (una poderosa fragata francesa de treinta y dos cañones) y, por si fuera poco, navegar por aguas mal conocidas por los cartógrafos británicos. Pero lo que más impresiona a Stephen son las condiciones de vida de los condenados a trabajos forzados en los lúgubres penales de Nuega Gales del Sur.