El fusilero Richard Sharpe es sin duda uno de los oficiales temibles de cuantos intervinieron en las guerras napoleónicas. Su escaso respeto por la disciplina, su nobleza y su temeridad le convierten en un adversario dispuesto a las más arriesgadas acciones, y su periplo por una Europa desgarrada por la guerra constituye la recreación más emocionante de un período de la historia que cambió la faz del mundo.