"Sí, la historia es real, muy real. Hubo una guerra, Polonia fue ocupada por las tropas alemanas en septiembre de 1939 y los nazis tomaron el poder durante seis años (...) También existió el hospital de Tworki, que aún hoy sigue abierto, y aún hoy decimos "Éste está para Tworki" (...)" Así describe Bienczyk el origen de esta historia, que nos habla de la sensibilidad hacia la experiencia del dolor humano.