Un bosque adentro mío nos invita a viajar.
¿Cuántas formas de viajar conocemos?
De adentro hacia afuera y de afuera hacia adentro, nos invita a conectarnos con lo más puro de nuestra infancia y de nuestro interior, pero también nos invita a viajar por diferentes latitudes y altitudes de nuestro mundo.
La obra tiene dos partes. Una primera que pasea por la infancia abrazando recuerdos, se sumerge de a poco en la Patagonia, sube desde la estepa a la cordillera y vuelve a bajar para deshacer el bosque en desierto.
La segunda parte intenta quedarse quieta. Quiere dejar de viajar, aunque quizás eso nunca sea posible si la memoria y la curiosidad están activas. Busca poner la cabeza donde pisan sus pies y de repente sus pies están en la orilla del mar que observa todo su presente.
Con la ternura como testigo, es un viaje al corazón y las memorias del autor, que tiene mucho más para decirnos, siempre y cuando no hierva el agua del mate.